Naves industriales de última generación

Naves industriales de última generación

 
Las naves industriales de última generación: un factor clave para la eficiencia empresarial

El mercado de naves industriales en España se está caracterizando en los últimos años por un sólido crecimiento de la demanda. El dinamismo del sector es constatable prácticamente en cualquier comunidad autónoma y ámbito de actividad para el que se construyen, pero además del aumento en la demanda quizá la característica principal del momento es la necesidad de adaptación de las naves a un entorno cambiante.
 
Un nuevo clima caracterizado en primer lugar por el empuje del comercio electrónico y las plataformas logísticas que este ha generado. Se trata en definitiva de olvidar el viejo concepto del simple almacén para dar paso a unas naves industriales que deben ser un elemento clave para impulsar la eficiencia y la competitividad de la empresa.
 
 
Las plataformas logísticas exigen hoy a las naves industriales con las que operan optimizar sus flujos, minimizar los recorridos, mejorar la conexión entre zonas y facilitar las tareas de carga y descarga, con el objetivo primario de reducir los plazos de entrega y reducir los costes operativos y de mantenimiento. Para ello se imponen las naves build-to-suit (hechas a medida para el usuario final), en general con mayor altura libre y sin pilares intermedios para maximizar el espacio útil. Adaptarse al cambio es la clave. Se opta por estructuras abiertas, sin elementos fijos, de forma que la integración de las nuevas tecnologías pueda ser rápida y ágil. La digitalización, mediante la instalación por ejemplo de sensores que permitan tomar rápidamente decisiones razonadas, convierte así las naves en sistemas vivos.
 
 
La nueva generación de naves industriales tiene también el reto de la responsabilidad medioambiental, la sostenibilidad y la ergonomía laboral, capítulos muy relacionados entre sí en los que empresas como Matra y el Grupo GTM en general han puesto especial énfasis desde hace años, logrando las imprescindibles certificaciones en estos ámbitos.
 
La adaptación al cambio exige asimismo eficiencia energética, integración plena de energías renovables con especial atención a las energías fotovoltaicas, hoy ya prácticamente de uso obligado en todo tipo de naves, ya que además de impulsar la sostenibilidad permiten en muchos casos blindarse ante fluctuaciones en las tarifas eléctricas y los costes energéticos en general.
 
El esfuerzo en sostenibilidad por su parte, implica también el uso de materiales durables y la aplicación sistemática de procedimientos de aislamiento respetuosos con el medio ambiente. El control acústico y la climatización deben contribuir a la creación de un medio laboral adecuado y por ende a impulsar la eficiencia de la empresa.
 
 
Son en suma las características y tendencias hacia las que camina un sector tan dinámico en España como el de las naves industriales, un proceso que será también clave para llevar a nuevas cotas la eficiencia y la capacidad de competir de nuestro tejido empresarial.